¿Cómo mejorar la circulación de las piernas en los ancianos?
Uno de los problemas más frecuentes de los pacientes de edad avanzada es la mala circulación de las extremidades. Las manos y los pies fríos, así como el entumecimiento o la hinchazón de las extremidades, son un problema grave causado por su incapacidad para moverse por sí mismos, algo que sin duda viene con la edad.
Sin embargo, hay formas en que la familia y los cuidadores pueden intentar mejorar la circulación de un paciente anciano. En los siguientes párrafos, echaremos un vistazo a las mejores formas de mejorar y ayudar a mitigar los efectos de la mala circulación. ¡Empecemos!
¿Por qué los ancianos tienen mala circulación?
Para entender cómo podemos ayudar a nuestros mayores a mejorar, tenemos que comprender por qué el envejecimiento provoca una mala circulación en primer lugar. El envejecimiento es un proceso natural en el que el cuerpo empieza a sufrir numerosos y a veces difíciles cambios. Se debilita, se desgasta y la salud empieza a deteriorarse. Estos son algunos de los cambios que experimentan las personas a medida que envejecen y que pueden repercutir en la mala circulación más adelante;
- Corazón: se forman depósitos de grasa, las paredes del corazón se engrosan y las válvulas se vuelven rígidas. Puede ocurrir el desarrollo de arritmias o ritmos cardíacos anormales, como resultado del desarrollo de enfermedades del corazón.
- Sangre: a medida que se envejece, se producen cambios en el volumen sanguíneo. El motivo es la disminución de agua en el cuerpo, que provoca una reducción del volumen y un ritmo más lento de reposición de glóbulos rojos. Los cambios en la sangre pueden, por tanto, contribuir a una mala circulación (como tener las manos y los pies fríos, o sentir entumecimiento en las extremidades).
- Susceptibilidad a las enfermedades: una de las complicaciones de salud más comunes en las personas mayores es la diabetes. Se sabe que es el resultado de las elecciones de estilo de vida, como beber, fumar o llevar una vida sedentaria. Se sabe que la diabetes contribuye a una mala circulación y al desarrollo de otras enfermedades relacionadas.
Signos de mala circulación en los ancianos
Los síntomas de una mala circulación sanguínea pueden variar de una persona a otra. Por ello, es esencial saber qué signos indican problemas de circulación para poder ofrecer una ayuda adecuada y un posible tratamiento.
- Manos y pies fríos: este es el síntoma más común de mala circulación. Si un paciente de edad avanzada tiene las manos y los pies bastante fríos, pero la temperatura de su entorno es agradable, o incluso cálida, entonces está experimentando una mala circulación sanguínea. Esto se debe a que, con la edad, el flujo sanguíneo se ralentiza y la sangre no transporta el calor a las extremidades lo suficientemente rápido como para calentarlas.
- Entumecimiento y hormigueo en manos y pies: el entumecimiento y el hormigueo se producen en las extremidades después de que se haya cortado el flujo sanguíneo al mantener una determinada posición. Estas sensaciones se producen porque la sangre vuelve a entrar en estas partes del cuerpo. Pero, en las personas mayores, esto ocurre sin motivo aparente, lo que puede ser un síntoma de mala circulación sanguínea.
- Hinchazón de las extremidades: los motivos por los que se hinchan las manos y los pies pueden ser numerosos, pero suelen indicar que hay problemas de circulación sanguínea. La hinchazón se produce cuando el flujo sanguíneo es demasiado lento para pasar por los vasos sanguíneos. Por ello, se produce una presión que hace que la sangre de los vasos se filtre a los tejidos circundantes. El resultado de este proceso es una circulación sanguínea increíblemente pobre, que requiere un tratamiento inmediato.
- Calambres y dolor en las piernas: los calambres y el dolor en manos y pies pueden indicar una mala circulación sanguínea. Esto suele resolverse con algunos cambios en la dieta, ya que se sospecha que los calambres y el dolor se producen por falta de nutrientes. Sin embargo, si junto con el dolor y los calambres aparecen hematomas y músculos tensos, entonces el problema podría ser más grave y requerir atención médica.
- Síndrome de las piernas inquietas: este síndrome puede ser un signo directo de mala circulación sanguínea. Si las personas mayores tienen dificultades para mantener las piernas quietas a lo largo del día, o incluso mientras duermen, es probable que tengan una mala circulación.
6 formas de mejorar la mala circulación en los ancianos
1. Ejercicio y actividad
Recomendamos que se anime a las personas mayores a intentar moverse lo más posible, así como a hacer algo de ejercicio ligero. Esto es lo que creemos que sería útil;
- Dar un paseo: es una de las formas más sencillas de hacer que la sangre fluya hacia las piernas. Dar un paseo diario puede hacer maravillas para la mala circulación de la sangre.
- Masaje: si se masajean las piernas, la circulación puede mejorar considerablemente. El masaje puede ayudar a que la sangre llegue a los pies y acabe transfiriendo el calor a las zonas frías.
- Yoga - El yoga no siempre consiste en ejercicios complicados. Hay muchas formas de estiramientos y actividades de yoga de bajo impacto, que pueden ser adecuadas para las personas mayores con mala circulación sanguínea.
- Tai Chi: esta antigua práctica china puede ser una forma excelente de hacer que los ancianos se muevan sin sentirse cansados de inmediato. El Tai Chi es bueno tanto para la mente como para el cuerpo y puede ayudar a los mayores a mantener su buena circulación a medida que envejecen.
En general, las personas mayores deberían realizar al menos 30 minutos de actividad diaria, ya sea caminando o haciendo algunos ejercicios ligeros. Sólo 30 minutos al día pueden suponer un cambio y una mejora importantes en la circulación y la salud general de una persona.
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2. Cambios en la dieta
Lo que comemos acaba afectando a nuestro cuerpo y a nuestra salud. Lo mismo ocurre con las personas mayores. Son más propensos a experimentar una mala circulación sanguínea si tienen un alto consumo de azúcar, sodio, grasas trans y lácteos. Todo esto afecta al corazón de la persona, lo que a su vez afecta a la sangre y acaba provocando una mala circulación y pies fríos y con hormigueo. Por lo tanto, para hacer frente a la mala circulación, es esencial aumentar la ingesta de los siguientes alimentos, según la Asociación Americana del Corazón;
- Grasas saludables: pescado graso, aceite de oliva, aguacate
- Frutas - limones, naranjas, granadas, bayas
- Verduras de hoja verde - espinacas, col rizada, col, lechuga, rúcula
- Verduras - tomates, pimientos, cebolla, remolacha, ajo
- Frutos secos - nueces, almendras, pistachos
- Especias - pimienta de cayena, cúrcuma, jengibre
Además de los cambios en la dieta, es importante que las personas mayores tomen suficiente agua a diario. Una hidratación adecuada puede afectar a la mala circulación de forma significativa, ya que afecta al volumen de la sangre y la limpia de cualquier impureza. Mantenerse hidratado es extremadamente importante para mantener el cuerpo sano y la sangre fluyendo.
Para las personas mayores, 8 vasos de agua al día deberían ser suficientes para mantenerlas hidratadas y en buen estado.
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3. Suplementos vitamínicos
Los alimentos saludables, como las frutas y verduras, están cargados de vitaminas y minerales. Pero, aun así, algunas personas no ingieren la cantidad diaria necesaria de vitaminas esenciales. Las personas mayores necesitan tomar suplementos vitamínicos que favorezcan la circulación sanguínea y les ayuden a sentirse mejor y más resistentes.
Por supuesto, antes de tomar cualquier suplemento, es esencial hablar con el médico y ver si lo aprueba y si los suplementos pueden interactuar con la medicación prescrita. Pero, si el médico aprueba los suplementos, esto es lo que deben tomar las personas mayores;
- Vitamina C y E
- Magnesio
- Ácidos grasos Omega-3 y -6
- vitaminas del complejo B, o niacina y B6
- Curcumina
- L-arginina
- Resveratrol, etc.
Estas vitaminas reducen la inflamación del cuerpo, que puede ser una causa de mala circulación sanguínea. La curcumina, por ejemplo, favorece el flujo sanguíneo, mientras que la vitamina C favorece la circulación.
4. Elevación de los pies
La posición en la que una persona mayor pasa el día puede afectar significativamente a su circulación. Por eso es fundamental, sobre todo en el caso de un estilo de vida sedentario, ayudar a los ancianos a recuperar la circulación elevando los pies de vez en cuando. Una ligera elevación de los pies puede liberar la presión en los vasos sanguíneos y permitir que la sangre fluya libremente hacia los pies casi de inmediato.
La elevación de los pies debe hacerse con regularidad, especialmente si la persona experimenta hinchazón de piernas y pies. Para asegurarse de que los pies permanecen elevados y de que la persona está cómoda, intente colocar unas cuantas almohadas blandas bajo las piernas y los pies mientras está tumbada de espaldas.
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5. Calcetines de compresión
Existen calcetines especialmente diseñados para mejorar la circulación y favorecer el flujo sanguíneo en las personas mayores. Se trata de los llamados calcetines o medias de compresión, que están diseñados para rodear los pies, mantenerlos calientes y garantizar que la sangre fluya sin problemas a todas las partes de los pies. Los calcetines suelen llegar a la altura de la pantorrilla y tienen un material elástico que aprieta suavemente la parte inferior de las piernas y los pies.
Por suerte, los calcetines de compresión son fáciles de conseguir. Puede comprarlos en farmacias, en tiendas especialmente diseñadas para vender equipos médicos para personas mayores o en Internet. Le recomendamos que busque calcetines de compresión en Amazon o en tiendas online como Best Compression Socks Sale. Los calcetines son relativamente asequibles, ya que los precios oscilan entre los 10 y los 30 dólares aproximadamente para los calcetines de compresión activos hasta la pantorrilla.
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6. Hidroterapia
La hidroterapia puede ser eficaz cuando se trata de mejorar la mala circulación sanguínea en las piernas. Este tipo de terapia acuática puede favorecer un flujo sanguíneo sano y fluido, especialmente en las personas mayores o que llevan un estilo de vida sedentario. La mejor forma de hidroterapia para la circulación es hacer un remojo de agua tibia/caliente. Sumergir los pies o las piernas en agua tibia/caliente puede ser increíblemente relajante para las personas mayores, reducir el estrés y, por supuesto, favorecer el flujo sanguíneo.
El motivo es que el agua caliente favorece la expansión o dilatación de los vasos sanguíneos en la propia superficie de la piel. Esto, a su vez, permite un mejor flujo de sangre a los pies y aumenta la circulación en las extremidades.
Para que la terapia sea aún más eficaz, se puede añadir un poco de magnesio al agua. El magnesio puede mejorar los efectos cardiovasculares de la terapia, así como promover el flujo sanguíneo. En general, la hidroterapia es una forma eficaz y barata de ayudar a alguien a mejorar su circulación sanguínea en un instante.
Reflexiones finales
Envejecer es una mierda, y hay que estar preparado para que el cuerpo no funcione tan bien como antes. La mala circulación de la sangre, por suerte, se puede gestionar y tratar, gracias a la asistencia médica moderna y a algunas formas de ejercicio antiguas.
Sin embargo, por mucho que la actividad sea importante, las personas mayores también deben saber que acostarse es igual de importante. Dormir bien y mantener una posición adecuada para dormir también puede ayudar a la circulación de las piernas. Sólo es importante mantener los pies elevados y utilizar una buena almohada. Y con un buen sueño, uno está inmediatamente listo para las actividades del día siguiente.
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